enero 07, 2015

Desvelo de tormentas

Cuándo será el día que me envuelva de profundas nimiedades contentas, moverme en
 insignificancias pero reales, tan reales que las siento, las siento ahora que no las tengo. 
Una tiene forma del ser que nunca fui, ese que dejé pasar. Y hay otra mirá, espera sentada 
con una taza de té que se enfrió de tiempo, se enfermó de tiempo pero está, es un té nítido 
aguardando eso que ves cuando hablás con tu reflejo. Esas ansias evasivas que pensás dentro
del propio encierro rutinario que creaste y no podés salir. Tendré que inventar una abundante
constancia y así apurar a la velocidad que quedó inmóvil en la miseria. Tan quieta como 
esta tarde de ventana abierta y espinas que entran y no salen, podés creer que no salen. 
Y yo que estoy tan destapada. Tan metida tan hundida tan socorro.

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