septiembre 11, 2018

Árbol podrido

Me convertí en lo que soy yo sola, en alianza con mis genes. Pero no tiene caso culpar a los muertos. ¿Cuántas generaciones pasaron hasta mí? Para recrear esta tristeza, esta manía. ¿Cuántos se sintieron como yo?. Pienso en el amor de mis antepasados que quedó enterrado. En sus suicidios. Repito el exacto patrón de mi destino genético. Quiero amar y no puedo. Quiero vivir e inevitablemente camino al aniquilamiento. Pero yo elijo no reproducirme. Agarrar los futuros códigos genéticos y llevarlos a mi tumba. Librarlos por fin de la cadena de dolor sanguíneo y consciencias dañadas.



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